Cada noche es como el fin de un carnaval,
el cielo siempre se guarda lo mejor.
Sabe contar que me ha visto en la ciudad
dando vueltas sin parar,
pidiendo a gritos por un dios.
Silvina Garre
El maestro y el pájaro Un sabio maestro quería evaluar la madurez y comprensión de sus tres alumnos más dedicados. Un día, los llamó, le ...
Puedo pasarme horas sin hablar
ResponderEliminary poner en punto muerto el corazón.
Mi corazón, él no sabe de piedad,
él no sabe de humildad,
no se conforma con latir.