Se cuenta que la primera vez que Confucio se acercó a Lao-Tsé, le dijo:
-He leído a los Seis Clásicos y me considero un experto en la materia. Sin embargo, ¡ninguno de los 72 dirigentes a los que doy consejo han puesto nunca en práctica mis ideas! ¿Qué es lo que hago mal?
A lo que Lao-Tse respondió:
-Tal vez hayas leído los Seis Clásicos, pero no debes olvidar que sólo son las huellas, no los zapatos.
Del libro 365 Tao