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miércoles, 10 de octubre de 2018

Una Forma de Vivir




Vive

de manera tal

que nunca te avergüences

si se divulga por todo el mundo

lo que haces o dices...

aunque

lo que se divulgue

no sea cierto.



Richard Bach

jueves, 16 de agosto de 2018

El Poder del Amor




Aquello que encanta, también guía y protege. Apasionadamente obsesos por cualquier cosa que amemos (barcos de vela, aviones, ideas) una avalancha de magia aplana el camino hacia el frente, nivela reglas, razona, disiente, nos lleva consigo por sobre los abismos, los miedos, las dudas. Sin el poder de ese amor...

Richard Bach

domingo, 26 de abril de 2015

Familia




El vínculo que te une a tu verdadera familia no es el de la sangre, es el del respeto y la alegría que tú sientes por las vidas de ellos, y ellos por la tuya. Muy raramente los miembros de una familia crecen bajo el mismo techo.

Richard Bach

sábado, 1 de noviembre de 2014

Reglas propias




"Hay quien obedece sus propias reglas porque se saben en lo cierto; quien experimenta un especial placer en hacer algo bien; quien adivina algo más que lo que sus ojos ven; quien prefiere volar a comprar y comer."

Richard Bach - Juan Salvador Gaviota


martes, 14 de octubre de 2014

Aprendizaje




-El único aprendizaje digno de ese nombre es el que yo consiga por mi cuenta. Si en el mundo hubiera alguien, que no lo hay, capaz de enseñarme más que mi avión, y que el cielo, acerca de lo que deseo saber, correría ahora mismo a buscarle...

Richard Bach - Ilusiones


sábado, 14 de junio de 2014

Vestigio Salvaje





Cuando pasan los patos salvajes, en la época de las migraciones, provocan curiosas mareas sobre los territorios que dominan. Los patos domésticos, como atraídos por el gran vuelo triangular, amagan un salto inhábil. La llamada cerril ha despertado en ellos no sé que vestigio salvaje. Y he aquí los patos de la granja convertidos por un instante en aves migratorias. He aquí que en esa pequeña cabeza dura en que circulan humildes imágenes de chacras, de gusanos, de corral, se desenvuelven las extensiones continentales, el sabor de los vientos de alta mar y la geografía de los mares. El animal ignoraba que su cerebro fuese bastante vasto para contener tantas maravillas, pero he aquí que él bate las alas, desprecia el grano, desprecia los gusanos, y quiere ser pato salvaje.

Antoine de Saint-Exupéry - Tierra de Hombres


Tal como pasa con esos grandes espíritus de todas las épocas, que nos hacen sentir, con solo leer sus libros o escuchar su música, que podemos soñar con un mundo distinto... con un mundo en el que volar es más importante que comer y alcanzar poder en la bandada, como decía el Juan Salvador Gaviota de Richard Bach...

martes, 4 de marzo de 2014

Elecciones




–Supongamos que vivimos en un sitio horrible: Ciudad Amenaza – propuso, tocando el cuadrado–  Cuanto más tiempo pasamos aquí, menos nos gusta. Hay violencia, destrucción, no nos gusta la gente, no nos gustan sus elecciones, no nos sentimos a gusto aquí. ¡Ciudad Amenaza no es nuestro hogar!
Trazó una línea ondulante que se alejaba del cuadrado, toda ángulos y retrocesos. Al final de esa línea dibujó un círculo.
–Así, un día preparamos nuestro equipaje y nos alejamos de allí, buscando la ciudad de la Paz. –Siguió con el dedo la difícil ruta que había trazado, marcando todos sus giros y desvíos.–Elegimos virajes a la izquierda y a la derecha, autopistas y atajos; seguimos el mapa de nuestras mejores esperanzas y al fin nos encontramos aquí, en este dulce rincón.
Paz era el círculo trazado en la arena; allí se detuvo el dedo de Pye. Mientras hablaba fue plantando ramitas verdes en la arena, como si fueran árboles.
–En Paz encontramos un hogar; a medida que vamos conociendo a la gente, descubrimos que comparten los mismos valores por los que nosotros vinimos. Cada uno ha hallado su propia ruta, ha seguido su propio mapa hasta este lugar, donde el pueblo ha elegido el amor, la alegría y la bondad, entre sí, para con la ciudad y para con la tierra. No necesitamos convencer a todos los que viven en Ciudad Amenaza de que se muden con nosotros a Paz; no necesitamos convencer a nadie más que a nosotros mismos. Paz ya existe y quienquiera lo desee puede mudarse allá cuando así lo decida.
Nos miró, casi tímida en su relato.
– El pueblo de Paz ha descubierto que el odio es el amor sin los datos necesarios. ¿A qué decir mentiras que nos separen y nos destruyan, si la verdad es que somos uno? El pueblo de Ciudad Amenaza es libre de escoger la destrucción, así como nosotros somos libres de escoger la paz. Con el tiempo, otros en Ciudad Amenaza pueden cansarse de la violencia; tal vez sigan su propio mapa hasta Paz y elijan, como nosotros, dejar la destrucción atrás. Si todos toman esa decisión, Ciudad Amenaza se convertirá en una población fantasma.
Trazó en la arena un número ocho, una suave ruta curva entre Paz y Ciudad Amenaza.
–Y un día, el pueblo de Paz recordará, curioso, y quizá visite las ruinas de Ciudad Amenaza; entonces descubrirá que, una vez desaparecidos los destructores, la realidad vuelve a ser visible: arroyos límpidos, en vez de venenos torrentosos; nuevos bosques que surgirán entre las rutas y las minas, pájaros cantando en el aire puro.
Pye plantó otras ramitas en la nueva ciudad.
–Y los habitantes de Paz arrancan el letrero que cuelga en los lindes, torcido, el letrero que dice "Ciudad Amenaza", y lo reemplazan por un cartel nuevo: "Bienvenidos a Amor". Algunos vuelven para retirar los escombros, reconstruyen con suavidad las calles perversas y prometen que la ciudad hará justicia a su nombre. Elecciones, queridos míos, ¿comprendéis? ¡Todo consiste en elecciones!
En ese momento, en ese extraño lugar, lo que ella decía tenía sentido.
–¿Qué podéis hacer? –preguntó –. En la mayor parte de los mundos, las cosas no cambian por medio de milagros súbitos. El cambio se produce con el girar de una hebra frágil y trémula entre país y país: los primeros Juegos Aéreos para aficionados en el mundo de Linda Albright; en el vuestro, los primeros bailarines, cantantes o películas soviéticas que se presentaron al público norteamericano. Lentamente, poco a poco, siempre eligiendo la vida.
–¿Y por qué no de la noche a la mañana?
–pregunté–. En ninguna parte está escrito que el cambio rápido sea imposible.
–Claro que el cambio rápido es posible, Richard –replicó ella–. El cambio se produce a cada segundo, lo percibas o no. Vuestro mundo, con su primera hebra de esperanza de un futuro en paz, es tan cierto como el mundo alternativo que terminó en 1963 o en el primer día de su última guerra. Cada uno de nosotros elige el destino de nuestro mundo. Las mentes deben cambiar antes que los acontecimientos...

Richard Bach - Uno


Si, ya se, el estilo es un poco ingenuo y, quizás, sea lo que coloca este tipo de lecturas bajo el ominoso letrero de "Autoayuda" en todas las librerías. Pero detrás de esa apariencia hay una verdad que te lleva puesto como un tren y que con un lenguaje "adulto" y "serio" merecería que se le prestara  algo de atención. O quizás no se le presta atención porque, justamente, no está entre las elecciones de los ciudadanos de Ciudad Amenaza.
"Las mentes deben cambiar antes que los acontecimientos", "Varios futuros posibles sucediendo en distintos planos al mismo tiempo, solo esperando nuestra elección"... todas ideas que me remiten al I Ching y una sabiduría que respeto... los gérmenes y el conocimiento de los cursos de acción posibles a partir de ellos y nuestra posibilidad de cambiar de realidad...


Tiempo




Tiempo es el nombre que se da al movimiento de la conciencia. Cada acontecimiento que pueda suceder en el espacio y en el tiempo sucede ahora, al unísono, simultáneamente. No hay pasado, no hay futuro: sólo el ahora, aunque tengamos que usar un lenguaje basado en el tiempo para poder entendernos. Es como... –Buscó una comparación en la parte alta de la cabina. – Es como la aritmética. En cuanto uno aprende el sistema, sabe que todos los problemas con números ya están resueltos. El principio de la aritmética ya sabe la raíz cúbica de seis, pero a uno puede llevarle lo que llamamos tiempo, algunos segundos, descubrir cuál ha sido siempre la solución...

–¿Todos los acontecimientos? –preguntó Leslie–. ¿Todo lo que puede ocurrir ya ha ocurrido? ¿No hay futuro?
–Ni pasado – dijo Pye –, ni tiempo.
Leslie, siempre práctica, estaba exasperada.
–En ese caso, ¿por qué pasamos por todas estas experiencias en este... este tiempo de mentirillas, si ya todo está hecho? ¡A qué molestarse?
–Lo importante no es que todo esté hecho, sino que tenemos infinitas posibilidades de elección – dijo Pye –  Nuestras elecciones nos llevan a experiencias; con la experiencia comprendemos que no somos las pequeñas criaturas que parecemos ser. Somos expresiones interdimensionales de la vida, espejos del espíritu.

Richard Bach - Uno




viernes, 10 de enero de 2014

Ideas




— ¿De dónde saca esas ideas descabelladas? —preguntó un caballero de la vigésima fila; era la primera pregunta en la segunda hora de conferencia.

— ¿De dónde saco esas ideas descabelladas? —repetí. En medio segundo se materializó una respuesta; después, las palabras necesarias para decirla. 
—Del mismo sitio de donde saco las razonables. Las ideas vienen del hada del sueño, el hada de las caminatas y, cuando estoy irrevocablemente mojado y no puedo tomar notas, del hada de las duchas. Lo que siempre les pido es: "Por favor, denme ideas que no ejerzan violencia contra mi intuición."
"Sé por intuición, por ejemplo, que somos criaturas de luz y vida, no de muerte ciega. Sé que no se nos ensambla haciéndonos de espacio y tiempo, sujetos a un millón de aquí-y-ahora cambiantes, de buenos y de malos. La idea de que somos seres físicos descendientes de células primitivas en caldos de cultivo, esa idea ejerce violencia contra mi intuición, la pisotea con zapatos de fútbol.
"La idea de que descendemos de un Dios celoso que nos creó del polvo, para que eligiéramos entre arrodillarnos a rezar y los fuegos del infierno, eso me pisotea aun peor. Ninguna hada del sueño me trajo nunca esas ideas. Para mí, el concepto mismo de descender es incorrecto.
"Empero, nunca pude hallar un sitio, una persona que tuviera mis respuestas, salvo mi yo interior. Y en él yo interior temía confiar. Tuve que nadar por mi vida como las ballenas, tomando grandes bocanadas de agua marina, compuestas por lo que otras personas escribían, decían y pensaban; los degustaba y me quedaba con fragmentos de saber, no más grandes que el plancton, correspondientes a lo que yo estaba buscando.
"De esta escritora determinada no pude quedarme siquiera con un micro camarón, entre todos los libros que de ella pude leer. De aquel otro no comprendí nada, salvo esto: "No somos lo que parecemos." ¡Hurra! Eso, lo sé por intuición, ¡es CIERTO! El resto del libro puede ser agua de mar, pero la ballena se queda con esa frase.
"Poco a poco, creo que vamos construyendo una comprensión consciente de lo que ya sabemos al nacer; lo que nuestro más alto ser interior quiere creer, eso es lo cierto. Nuestra mente consciente, empero, no es feliz mientras no puede explicarlo con palabras.
"Sin darme cuenta, en sólo unas pocas décadas, tuve un sistema de pensamiento que me da respuestas cuando pregunto."

El Puente Hacia el Infinito - Richard Bach



Vínculos




Yo estaba ligado a las cosas que conocía por una red de hilos de seda; ella, atada a las suyas por cables de plata trenzada. Para Leslie, nada de cuanto tenía cerca carecía de valor.

... ¿Una araña torpe y desmañada tropezó y cayó en el fregadero? Todo se detiene. Allá baja una escalerilla de papel absorbente, al rescate. Y cuando la bestezuela está a bordo, se la levanta y se la lleva suavemente al jardín, para acomodarla allí entre palabras tranquilizantes y dulces advertencias en cuanto a que los fregaderos no son lugar seguro para que jueguen las arañitas...

... Las cosas desaparecen en un abrir y cerrar de ojos; un viento las agita y se han ido. Sus cables de plata... Si nos aferramos tanto a las cosas y a la gente, cuando sé hayan ido, ¿no se irá también una parte de nosotros?

El Puente Hacia el Infinito - Richard Bach


Recordatorios




"-Las notas son recordatorios. Me ayudan a recordar que soy turista en la tierra, me recuerdan qué extrañas costumbres tienen aquí, y cuánto me gusta el lugar. Cuando hago eso, casi puedo recordar cómo es el sitio de donde vinimos. Hay un imán que está tirando de nosotros, tirando de nosotros contra la cerca que marca el límite de este mundo. Tengo la extraña sensación de que provenimos del otro lado de la cerca."

El Puente Hacia el Infinito - Richard Bach






"Si alguna vez te has encontrado solo en un mundo de desconocidos, si has echado de menos a un ser que nunca has encontrado..."


jueves, 21 de noviembre de 2013

Libertad




"-Cada uno de nosotros es en verdad una idea de la Gran Gaviota, una idea ilimitada de la libertad -diría Juan por las tardes, en la playa-, y el vuelo de alta precisión es un paso hacia la expresión de nuestra verdadera naturaleza. Tenemos que rechazar todo lo que nos limite. Esta es la única causa de todas estas prácticas a alta y baja velocidad, de estas acrobacias...
... y sus alumnos se dormirían, rendidos después de un día de volar. les gustaba practicar porque era rápido y excitante y les satisfacía esa hambre por aprender que crecía con cada lección. Pero ni uno de ellos, ni siquiera Pedro Pablo gaviota, había llegado a creer que el vuelo de las ideas podía ser tan real como el vuelo del viento y las plumas.
-Tu cuerpo entero, de extremo a extremo del ala -diría Juan en otras ocasiones-, no es más que tu propio pensamiento, en una forma que puedes ver. Rompe las cadenas de tu pensamiento, y romperás también las cadenas de tu cuerpo..."

Richard Bach - Juan Salvador Gaviota


Juan Salvador




"... La mayoría de nosotros progresamos con mucha lentitud. Pasamos de un mundo a otro casi exactamente igual, olvidando enseguida de dónde habíamos venido, sin preocuparnos hacia dónde íbamos, viviendo solo el momento presente. ¿Tienes idea de cuántas vidas debimos cruzar antes de que lográramos la primera idea de que hay más en la vida que comer, luchar, o alcanzar poder en la Bandada? ¡Mil vidas, Juan, diez mil! Y luego cien vidas más hasta que empezamos a aprender que hay algo llamado perfección, y otras cien para comprender que la meta de la vida es encontrar esa perfección y reflejarla. La misma norma se aplica ahora a nosotros, por supuesto: elegimos nuestro mundo venidero mediante lo que hemos aprendido en éste. No aprendas nada, y el próximo mundo será igual que éste, con las mismas limitaciones y pesos de plomo que superar..."

Richard Bach - Juan Salvador Gaviota


miércoles, 20 de noviembre de 2013

Manual del Mesías




Aprender

es descubrir

lo que ya sabes.

Actuar es demostrar que

lo sabes.

-----------

Tu única obligación

en cualquier periodo vital

consiste en ser fiel a ti mismo.

Ser fiel a otro ser o a otra cosa

no sólo es imposible,

sino que también es el

estigma del falso

Mesías.

--------

Los

interrogantes más sencillos

son los más profundos.

¿Dónde has nacido ? ¿Dónde esta tu hogar ?

¿A dónde vas ?

¿Qué haces ?


Plantéatelos

de tiempo en tiempo,

y observa como cambian

tus respuestas.

-------------

Enseñas mejor

lo que más necesitas

aprender.

---------

Vive

de manera tal

que nunca te avergüences

si se divulga por todo el mundo

lo que haces o dices...

aunque

lo que se divulgue

no sea cierto.

-----------

Tus amigos

te conocerán mejor

en el primer minuto del encuentro

que

tus relaciones ocasionales

en mil

años.

---------

La

mejor forma

de rehuir la responsabilidad

consiste en decir : "Tengo

responsabilidades".

-----------

La criatura estudiosa

que llevas adentro,

el travieso ser espiritual

que encarna tu auténtica personalidad,

te guía por la vida.


No vuelvas la espalda

a los futuros posibles

antes de estar seguro de que no tienes

nada que aprender de ellos.


Siempre gozarás de libertad

para cambiar de idea

y elegir otro futuro,

u otro

pasado.

---------

No existe

ningún problema

que no te aporte simultáneamente

un don.


Busca los problemas

porque necesitas

sus dones.

------

El vínculo que une

a tu auténtica familia,

no es de sangre, sino

de respeto y de goce mutuo.


Es raro que los miembros

de una familia

se críen bajo

el mismo techo.

-----------

Justifica

tus limitaciones

y ciertamente

las tendrás.

----------

Imaginad

el Universo bello

y justo y

perfecto

Convenceos luego

de esto :

Lo que Es

lo ha imaginado

bastante mejor que

vosotros.

--------

Nunca

te conceden un deseo

sin concederte también la facultad

de hacerlo realidad.


Sin embargo,

es posible que te cueste

trabajo.

-------

El mundo

es tu cuaderno de ejercicios,

en cuyas páginas realizas

tus sumas.


No es la realidad,

aunque puedes expresar la realidad

en él si lo deseas.


También eres libre

de escribir tonterías o embustes,

o de arrancar las

páginas.

----------

El
pecado original

consiste en limitar

el Ser.


No lo cometas.

--------

Tu conciencia

es la medida de la honradez


de tu egoísmo.


Escúchala atentamente.

---------

Todos los seres,

todos los acontecimientos

de tu vida, están ahí

porque tú los has convocado.


De ti depende

lo que resuelvas hacer

con ellos.

-------

La verdad

que enuncias

no tiene pasado ni

futuro.


Es,

y con eso

basta.

--------

He aquí

una prueba para verificar

si tu misión en la tierra

ha concluido:


Si estás vivo,

no ha concluido.

--------

Para vivir

libre y dichosamente,

debes sacrificar el

tedio.


No siempre es un

sacrificio fácil.

---------

No te dejes

abatir por las despedidas.

Son indispensables como preparación

para el

reencuentro.


Y es seguro que

los amigos se reencontrarán,

después de algunos momentos

o de todo un ciclo

vital.

---------

Tu ignorancia

es directamente proporcional

a la medida en que crees en la injusticia

y la tragedia.


Lo que la oruga interpreta

como el fin del mundo

es lo que su dueño denomina

mariposa.

--------

Todo lo que

dice este libro

puede ser una

falacia


Richard Bach - Ilusiones


martes, 19 de noviembre de 2013

Despedida




No te dejes
abatir por las despedidas.
Son indispensables como preparación
para el
reencuentro.

Y es seguro que
los amigos se reencontrarán,
después de algunos momentos
o de todo un ciclo
vital.

Al mediodía siguiente, antes de que la gente llegara, se detuvo junto al ala de mi avión.
-¿Recuerdas lo que dijiste cuando descubriste mi problema? ¿Que nadie me escucharía, por muchos milagros que hiciera?
-No.
-¿No recuerdas en absoluto esa circunstancia?
-Si, recuerdo la circunstancia. de pronto me pareció que estabas muy solo. No recuerdo lo que dije.
-Dijiste que depender de que a los demás les interese lo que digo equivale a depender de los demás para ser feliz. Eso es lo que vine a aprender aquí: el comunicarme o no, es indiferente. Elegí este ciclo vital íntegro para explicarle a alguien la forma en que está organizado el mundo, y lo mismo me habría valido elegirlo para no decir absolutamente nada. Lo que Es no necesita que yo me ocupe de propalar cómo funciona.
-Eso es evidente, Don. Podría habértelo dicho yo.
-Muchas gracias. Descubro la única idea que me propuse encontrar al vivir esta vida, concluyo el trabajo de toda una existencia, y me dices: "Es evidente, Don".
Reía, pero también estaba triste, y en ese momento no pude saber por qué.

Richard Bach - Ilusiones


sábado, 16 de noviembre de 2013

Conmover al mundo




"-Richard ¿qué esperanza te queda de conmover al mundo cuando a tu alrededor  todos se ganan la vida trabajando y tú revoloteas irresponsablemente un día y otro en tu loco avión? -me estaba poniendo nuevamente a prueba-. Es una pregunta que te harán más de una vez.
-Bueno, Donald. Artículo primero: no estoy aquí para conmover al mundo. Estoy aquí para vivir mi vida en condiciones que me hagan feliz.
-Muy bien. ¿Artículo segundo?
-Artículo segundo: Todos los demás son libres de hacer lo que más les plazca, para ganarse el sustento. ¿Artículo tercero? Responsables significa capaces de responder por las condiciones en que elegimos vivir. Por supuesto, hay una sola persona ante la que debemos responder, y esa persona es...
-Uno mismo -completó Don, dirigiéndose a la multitud imaginaria de discípulos que nos rodeaba.
-Ni siquiera tenemos que responder ante nosotros mismos, si no se nos antoja... No tiene nada de malo ser irresponsable. Pero a la mayoría de nosotros nos parece interesante saber por qué nos comportamos como lo hacemos, por qué nuestras opciones son las que son... ya optemos por contemplar un pájaro, o pisar una hormiga, o trabajar en algo que no nos gusta con el exclusivo fin de ganar dinero -tuve un pequeño sobresalto-. ¿Es una respuesta demasiado larga?
-Larguísima -asintió.
-Muy bien... ¿Qué esperanza te queda de conmover al mundo...? -salí de debajo del avión y descansé un rato a la sombra de las alas-. ¿Qué te parece si digo que dejo que el mundo viva como quiera, y que me dejo vivir a mí mismo como quiero?
Me dirigió una mirada satisfecha y orgullosa.
-¡Has hablado como un auténtico mesías! Una respuesta simple, directa, fácil de citar, y que no contesta el interrogante a menos que alguien medite lo necesario para analizarlo cuidadosamente."

Ilusiones - Richard Bach

viernes, 15 de noviembre de 2013

Soledad




"...Lo que me harta no son las multitudes, sino ese tipo de multitud que es totalmente indiferente a lo que he venido a decir. Puedes ir desde Nueva York hasta Londres sobre el océano, puedes estar sacando eternamente monedas de oro de la nada, y ni siquiera así conseguirás despertar su interés, ¿sabes?
Al decir esto, su expresión reflejó una inmensa soledad, la mayor que yo le había visto manifestar a un ser humano viviente. No necesitaba alimentos, ni techo, ni dinero, ni fama. Lo que le mataba era el anhelo de comunicar lo que sabía, cuando a nadie le importaba en la medida suficiente para escucharlo..."

Richard Bach - Ilusiones


domingo, 3 de noviembre de 2013

Cuaderno de ejercicios



El mundo

es tu cuaderno de ejercicios,

en cuyas páginas realizas

tus sumas.

No es la realidad,

aunque puedes expresar la realidad

en él si lo deseas.

 También eres libre

de escribir tonterías o embustes,

o de arrancar

las páginas.



Richard Bach


Entrevista a Richard Bach (2)




Todos los pilotos miran a tierra buscando el lugar perfecto, y Richard Bach lo encontró hace tiempo en la isla de Orcas. Aquí, entre Seattle y Vancouver, en ese puente imaginario hacia el infinito, el autor de "Juan Salvador Gaviota" acaricia todos los días el sueño que le persigue desde niño: vivir en las nubes.
Siguiendo la estela lejana de otro legendario aviador y escritor, Antoine de Saint-Exupéry, Richard Bach rompió moldes con aquel pequeño gran libro "sobre la gaviota parlante" (en palabras propias) que fue rechazado 18 veces por los editores y que acabó cuajando en un fenómeno literario mundial en los años setenta: más de 30 millones de ejemplares vendidos en treinta idiomas.


Al vuelo fulgurante de 'Juan Salvador Gaviota' le siguieron una veintena de libros más o menos huidizos -de 'Ilusiones' a 'Puente hacia el infinito', pasando por sus queridísimas 'Crónicas de los hurones'- que le convirtieron en un escritor inclasificable, en la frontera entre la ficción y lo místico, empeñado siempre en establecer una relación intimísima e instransferible con el lector.

A sus 73 años, Richard Bach vuelve ahora a sus orígenes con 'Vuela conmigo' (Ediciones B) , una historia que estuvo a punto de titularse 'El hipnotizador' y que fue ganando altura durante ese mágico proceso de desdoblamiento que afirma sentir el autor cuando afronta sus dos pasiones irrenunciables y paralelas: "Volar y escribir son dos experiencias trascendentes".

Pregunta: ¿Qué llamada sintió antes, la del vuelo o la de la escritura?

Respuesta: Las dos son casi inseparables, aunque con volar soñaba desde niño... Me tumbaba en la hierba, me quedaba contemplando las nubes y me decía a mí mismo: "Ojalá pudiera vivir allí". De una manera extraña he podido cumplir ese designio... Siempre he sentido una conexión muy especial con el cielo. No imagino cómo habría sido mi vida sin volar. En el fondo, me gustaría tener el cuerpo de una gaviota y la mente de un ser humano.

P: ¿Vuela a diario?

R: No desaprovecho ninguna ocasión para volar varias veces a la semana (y menos en un día tan espléndido como hoy). Vivo en un lugar donde sólo se puede llegar en avioneta o en barco. Me gusta sentir también que la tierra firme no está demasiado lejos, pero amo esta sensación de vivir en un lugar donde puedo tener fácilmente una vista de pájaro, mirar hacia abajo y emocionarme con la belleza de este planeta, este increíble patio de recreo en el que vivimos.

P: ¿Y escribe con la misma pasión?

R: No es lo mismo. Más de una vez he dicho que no disfruto escribiendo, aunque el asunto merece una explicación. Yo creo en la existencia de un autor interior: esa criatura que es la que se inventas las historias y te las va contando. Tú no tienes más que escucharlas e intentar visualizarlas, y cuando tienes la idea y la imagen suficientemente completa, entonces sí, entonces te sientas a escribirla seis o siete horas diarias, pero no antes. Yo no me considero un autor, sino un escritor.

P: ¿Cuál es la diferencia?

R: Digamos que, como escritor, me limito a transcribir lo que escucho y veo, y ese trabajo es duro y físico, nada que ver con volar en un avión... Aunque a los mandos de una avioneta también experimentas un curioso desdoblamiento: por una parte, el piloto que controla todo el aspecto mecánico; y por otra, el que contempla el mundo desde la cabina y no cabe de su asombro ante tanta belleza... Volar y escribir pueden ser hasta cierto punto dos experiencias trascendentes. Con las dos puedes entrar fácilmente en eso que llaman la "zona", esa sensación de flotar en el tiempo que también experimentan los músicos o los atletas... Aunque cualquiera que sienta una "llamada" y haga algo que de verdad le apasiona puede entrar en ese estado.

P: ¿Sigue teniendo la impresión de que "Juan Salvador Gaviota" no lo escribió realmente usted, o que lo escribió siguiendo algún "dictado divino"? 

R: Lo que tengo claro es que ese libro estaba luchando por salir al encuentro con el mundo, y que yo me limité a "trascribirlo" cuando le llegó su momento... Aun así, tuvo que pasar por una dura prueba: me lo rechazaron 18 veces y me dio tiempo a escribir otros tres libros mientras encontraba editor. Nadie quería oír hablar en Manhattan de la "gaviota parlante", hasta que la editora Eleanor Friede -que también volaba- se enamoró de la historia y logró que lo publicaran en McMillan. Me pagaron 5.000 dólares por los primeros 5.000 ejemplares, y el pequeño libro echó a volar... hasta llegar a los dos millones de copias en Estados Unidos.

P: ¿Cómo se sobrevive a un éxito como el de 'Juan Salvador Gaviota'?

R: He aprendido a distinguir entre el éxito como escritor y el éxito comercial. Para mí, el éxito se alcanza cuando logras la última línea del libro y abrazas a la criatura con esa sensación de plenitud. Personalmente, considero un éxito las 'Crónicas de los hurones', que aquí en Estados Unidos se han descatalogado porque no se venden. Es curioso... Donde más se han vendido ha sido en Italia y en España ¿Acaso sois los españoles más románticos?

P: ¿'Vuela conmigo' es acaso una vuelta a los orígenes?

R: No sé hasta qué punto. La figura del aviador no estaba prevista siquiera al principio. Durante cinco años me concentré en la historia, que se iba a titular 'El hipnotizador', pero una y otra vez era incapaz de ir más allá del primer capítulo. En mi rutina como escritor suelo empezar en falso cuatro o cinco veces, pero este libro se estaba atascando especialmente... Hasta que un día escuché la voz proverbial que me dijo: "Richard, el protagonista no tiene por qué saber nada de hipnosis". Y así fue como surgió el personaje de Jamie Forbes, en homenaje a mi primer instructor de vuelo... Jamie tiene esa tensa experiencia ayudando a aterrizar a una mujer que se ha quedado a los mandos de una avioneta con su marido inconsciente. Ella asegura que ha sido capaz de la proeza porque el instructor la ha hipnotizado, Jamie no le da mayor importancia al hecho... Es un libro sobre el poder de la sugestión, y también sobre los regalos que damos al mundo sin ser conscientes de ellos.

P: Usted establece habitualmente una relación muy íntima con el lector que va más allá del propio libro..

R: No me quiero esconder de mi lector. Quiero decirle: aquí tienes lo mejor de mi humanidad, en este espacio privado que compartimos. Aspiro a ser un espejo para el lector, que vea de algún modo reflejadas sus experiencias, sus triunfos y sus fracasos, que pueda llorar o palpitar conmigo, como me ocurre a mí como lector cuando lloro o palpito con un libro. Un buen libro es una ocasión para cambiar tu visión del mundo, o al menos eso pienso yo.

P: Hay quien define sus novelas como "metafísicas o filosóficas". También se han referido a sus libros como de "pequeño tamaño" y de "largo alcance"...

R: Me halaga esa última definición, aunque la verdad es que mis libros son mucho más largos originalmente. Gran parte de la edición consiste simple y llanamente en cortar. En 'Alas para vivir', por ejemplo, suprimí los primeros quince capítulos y decidí empezar por el capítulo 16. Siempre me estoy cuestionando: ¿es necesaria esta frase? ¿son necesarios este párrafo o este capítulo?

P: ¿No se ha sentido a veces volando solo como escritor? ¿A qué otros escritores de sus generación siente más o menos cercano?

R: No tengo muchos amigos escritores, ni me relaciono con el mundillo literarios, pero Ray Bradbury me viene constantemente a la cabeza. "El vino del estío" es uno de esos relatos que te impregnan para siempre. De Ray aprendí también a aplicar a rajatabla mi primer principio como escritor: no pienses, deja que las ideas fluyan. El segundo principio es: diviértete. Y el tercero: no te preocupes, sigue el impulso y piensa que la historia te ha venido dada de algún modo, no te preocupes por lo que pueda pensar el editor o los lectores. Si hubiera tenido en mi mente a los editores cuando escribí 'Juan Salvador Gaviota', posiblemente habría arrojado el libro por la ventana...

P: ¿Hasta qué punto el mensaje de "Juan Salvador Gaviota" resuena al cabo de más de tres décadas?

R: Creo que esa mensaje sigue siendo válido hoy en día: reconoce esa chispa en ti mismo, busca lo que de verdad te apasiona e intenta aportar y manifestar algo bello al mundo. Siempre he creído en el poder del individuo; no me han atraído excesivamente los grupos ni los movimiento de masas.

P: ¿Hasta qué punto fabricamos nuestra propia realidad?

R: Ese es un de los principios contra los que me he rebelado toda mi vida. No construimos nuestras realidad, en todo caso construimos las apariencias y nos acomodamos a ellas. La realidad no tiene nada que ver con el espacio y el tiempo, la realidad es el amor incandescente y absoluto y cómo ese amor se manifiesta en la vida diaria. Y nuestra misión en la tierra es expresarlo en algo con lo que podamos brillar, aunque ese brillo sea un pequeño punto en el cielo y pase desapercibido al común de los mortales.

P: Volvemos a mirar al cielo, justo donde empezamos... 

R: Sí, porque es en el aire donde tomamos conciencia de lo que somos de verdad: somos seres espirituales que viven en un cuerpo físico durante un tiempo determinado, de la misma manera que nos acompaña el avión mientras volamos.

Extraída del sitio: http://www.elmistico.com.ar


Entrevista a Richard Bach




Con motivo de la publicación de 'Vuela conmigo', la nueva novela de Richard Bach, elmundo.es ofreció a los lectores la posibilidad de trasladar sus dudas o comentarios al escritor. He aquí las respuestas del autor.

Pregunta.- ¿Volvería a escribir ahora su libro 'El Puente hacia el Infinito'? ¿Mantiene la misma opinión respecto al amor y a la posibilidad de encontrar ese alma gemela después de su separación de Leslie?

Richard Bach.- Sí, escribiría el libro de nuevo 25 años después, y sí, pienso de modo distinto hoy día, pero no muy distinto. Lo que aprendemos sobre expresar el amor lo aprendemos en la escuela de las relaciones. Nuestras almas gemelas son nuestros maestros, y nosotros los suyos. Podemos pasar semanas o vidas enteras en clase juntos, mientras el vínculo del amor nos mantenga conectados. A veces, la clase se acaba porque los dos descubrimos a tiempo que nos movemos en direcciones distintas, hacia futuros diferentes. Lo que aprendí es que aunque ese cambio no era lo que yo esperaba, el cambio es algunas veces parte del plan didáctico. Nuestro mundos no se han acabado, nuestras vidas no se han detenido.

P.- Sus libros fueron muy importantes para una generación como la mía en Argentina, donde teníamos "las alas cortadas" por razones políticas y al leerlos entendíamos que la libertad personal era una posibilidad aún posible. Gracias por darnos la esperanza cuando no la teníamos. Una pregunta: ¿aún sigue usted con su alma gemela?

R. B.- Gracias por ese comentario tan amable. Una respuesta: Leslie Parrish y yo no estamos juntos, aunque aún seguimos el caminos hacia nuestros destinos, y seguimos aprendiendo maravillas sobre nuestro tiempo en la tierra.

P.- Cuando uno se ha encontrado a sí mismo, ¿a quién más debe buscar para que le acompañe en la tarea del vivir?

R. B.- No tenemos que mirar hacia nadie para completar nuestras vidas. Ya somos espíritus, ya somos expresiones perfectas de vida, ya tenemos las respuestas que buscamos, dentro de nosotros. La mayoría de nosotros, sin embargo, disfrutamos de la aventura y del reto de compartir nuestros descubrimientos, las respuestas que funcionan para nosotros, con nuestros seres queridos: familia, amigos, parejas. No es un requisito, a pesar de todos los retos que conllevan, elegimos estas relaciones por la oportunidad de conocer a otra alma y también por que se nos conozca.

P.- He leído el libro 'El Don de Volar' varias veces y me gusta la forma como el escritor va orientando al lector por los diversos capítulos. Deseo que 'Vuela Conmigo' siga esta tendencia de acercamiento al lector y le haga partícipe de sus experiencias personales.

R.B. - De este modo, y del modo en que lo son todos mis libros, sí. No me importan mucho los libros que me mantienen al margen de la acción. Disfruto sobre todo de los escritores que me dicen directamente: "Esta es una historia que me ocurrió a mí, y esto lo que aprendí de ella. Está escrita para ti, querido lector, si ves tu propia vida, tus propios sueños y verdades en estas páginas". Si los ves en 'Hypnotizing Maria', entonces debes saber que no estás solo, que otros miembros de tu familia interior están vivos en este momento, ¡y por todo el mundo!

P.- Sr. Richard Bach, vuelo como usted, y coincido plenamente con el contenido del libro 'El don de volar', incluso mis iniciales —Jesús López García—, coinciden con las de John Livingstone Gull. Pero, ¿por qué en su libro se vuela mayoritariamente en un avión con motor y no en un planeador, donde el vuelo es el esfuerzo personal del piloto y se manifiestan mejor los sentimientos y la personalidad propia?

R. B.- Bien dicho, JLS. Volar sin motor sí que es volar de verdad; uno tiene que aprender a ver lo invisible para elevarse y mantenerse mediante el conocimiento de las corrientes del cielo. Eso es lo que cada uno de nosotros hacemos todos los días, elevarnos toda una vida sobre lo que creemos que es cierto. En 'El don de volar' encontrarás 'Death in the Afternoon: A Story of Soaring', y quizá te resulte interesante.

P.- Además de felicitarle no sólo por su obra sino por su forma de vivir y de pensar, quisiera preguntarle si cree que Donald Shimoda tiene cabida en el mundo actual o habría sido devorado por el 'marketing' que hoy domina todo.

R.B.- Donal Shimoda es posible porque él nos muestra, en parte, en qué consiste ser humano, nos ofrece revelaciones que creo que disfrutamos al recordar. En lugar de que el 'marketing' controle las historias que amamos, pienso que funciona al contrario: las historias controlan el 'marketing'. Antes de que se venda ningún libro, tiene que haber algo de fuego, alguna aventura que atrape nuestra imaginación. Sin esas chispas, el 'marketing' no significa nada.

P.- En su libro 'Puente al Infinito' usted nos narra su lucha por conciliar el amor y la libertad. ¿Es su ruptura con Leslie un triunfo de ésta última sobre el primero?

R. B.- Nunca lo he pensado de ese modo. El amor y la libertad cabalgan felizmente codo con codo, siempre que sigan el mismo camino, hacia la misma luz. Cuando sus caminos se separan, ni el amor ni la libertad se pierden; ambos se guían por las decisiones y por el destino hacia una oportunidad infinita para expresarse.

P.- Sabemos que la necesidad agudiza el ingenio y la creatividad. ¿Cree que esto le ha podido tener apartado de la publicación, o cuál es la razón de estos 10 años sin obras en el mercado?

R. B.- Perdí mi dirección, y me distraje escribiendo otros siete libros: 'Fuera de mi mente', la serie de cinco libros 'Crónicas de los hurones', y 'Manual del Mesías'.

P.- ¿Por qué ha tardado tanto en escribir un nuevo libro? ¿se atrevería a tomar un café conmigo?

R. B.- La conversación sería maravillosa, pero el café probablemente no encajaría conmigo. Me tomé un sorbito cuando tenía ocho años y me supo un poco a corteza de árbol, y nunca reuní el valor necesario para volver a probarlo.

 P.- ¿Naciste escritor o aprendiste a escribir por un impulso que sentiste? Sinceramente, ¿esperabas llegar tan lejos con tus libros? ¿Has tenido algún guía espiritual para escribir tus libros? Un saludo y sigue volando alto.

R. B.- Todo lo que sé sobre la escritura lo reflejé en un solo libro de 'Crónicas de los hurones'. Se titula 'Con las musas', y todo está allí: la demostración de que un escritor profesional es un escritor aficionado que no abandona, aprender a valorar enormemente toda una colección de rechazos, encontrar la calidad a través de la mera cantidad en la escritura. Y lo más importante, descubrir los tres elementos que he acabado pegando en una esquina de la pantalla del ordenador: Pásatelo bien, no pienses y que nada te importe.

Un manuscrito es un éxito cuando, para el autor, la historia encaja con la última palabra de la última oración, cuando al autor no se le puede forzar a cambiar una palabra más porque le encanta tal y como ha quedado. Que con ese libro ese autor gane un solo euro es otra cuestión... ¿Que si venderá? Las dudas sobre el éxito comercial de un libro no las contestan los autores, sino los lectores.

Yo creo que, dentro, todos tenemos otros niveles de nosotros mismos. Uno de esos, para mí, es el autor, el que diseña historias, inventa personajes, acción y diálogo. Conecto con este nivel sólo cuando una historia está bastante bien acabada, y cuando se me muestra, como una película. Yo no invento nada. Simplemente plasmo la historia como se ha desarrollado ante mí.

Extraída del sitio: http://www.elmistico.com.ar

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