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lunes, 8 de octubre de 2012

Universo



A propósito de lo que un amigo decía sobre la insignificancia del hombre y su actitud de creerse el centro del universo...

"La naturaleza es una esfera cuyo centro está en todas partes y su circunferencia en ninguna"

Blaise Pascal

Que metáfora más sugerente! Y cómo se enfrentan mis reacciones frente a esto. Por un lado, muchas veces pienso que es un error del hombre sentirse el centro del universo y actuar como tal. Cuando esto sucede, actuamos como si la parte fuera más grande que el todo o, al menos, más importante.
Por otra parte, muchas veces siento lo que esta metáfora revela: cada uno de nosotros, cada criatura, ES el centro del universo que la rodea. Cada día lo crea, cada día lo pone en marcha a su alrededor.  Cada hecho que es reconocido por nosotros conscientemente, es algo que orbita alrededor nuestro, que somos el centro. Todo aquello que nos es indiferente no forma parte de éste universo y, sigue formando parte de ese flujo energético de posibilidades no reveladas.
Me gusta esa idea de un universo con infinitos centros o, si se prefiere, infinitos universos... La idea de universos elegidos por cada criatura y extraídos de ese flujo indefinido que espera ser reconocido por cada uno de nosotros. Un universo que solo se revela cuando le prestamos atención, de alguna manera, para que nos de, a su vez, la posibilidad de vivir experiencias en el mundo "real" y físico...
Ya se, todo esto es un gran desvarío producto de una impericia terrible para expresar lo que siento y pienso y, además, por lo acotado del lenguaje y por tanto del pensamiento, para poner en símbolos lo que solo es una intuición sin forma... pero muy vívida.


domingo, 7 de octubre de 2012

Perdon




"Quien perdona, lava y perfuma su propio corazón..."

Que frase interesante! Leída, sin buscarla, en uno de esos videos de canciones publicadas en la web...

A pesar de ser una de esas personas que sabe pedir perdón cuando me equivoco, nunca había prestado suficiente atención a la relación existente entre el que pide perdón y el que perdona. Siempre pensé esto como un acto de arrepentimiento por parte del que pide perdón, pero no lo había visto como la oportunidad que tiene el que perdona de enriquecer su vida. El equivocado le abre, de alguna manera, la posibilidad de mejorar su corazón al ofendido, más allá del hecho concreto que los implica... interesante. Aunque claro, una vez más, es necesario que los actores puedan ver esta posibilidad, este hecho como un acontecimiento del que deben extraer lo que les sirve para crecer y no leerlo como algo que ha dañado su ego, su orgullo, etc. Finalmente todo se resume en esto...


domingo, 19 de agosto de 2012

El Valor de la Aceptación





Aceptación no significa aprobación de un hecho cualquiera que nos toca de alguna manera, ya sea éste interior o exterior.

Aceptación no significa que estamos de acuerdo con ello, tampoco debe leerse como que no tenemos agallas para enfrentar y corregir lo que consideramos, desde una perspectiva parcial, incorrecto.

Aceptación significa que suspendemos nuestro juicio para abrirnos a esa experiencia y meternos confiados en que el flujo vital nos llevará a buen puerto.

Suspendemos nuestro juicio, casi siempre racional, y por lo tanto demasiado superficial e incompleto, donde nuestro ego juega un papel demasiado central y nos confunde.

Suspendemos nuestro juicio para escuchar lo que nuestra sangre murmura en nuestro interior, lo que nuestra intuición tiene para decir, detrás del espantoso ruido de las ideas que bullen en nuestro cerebro pugnando por ser la que nos "solucione" el inconveniente.

Cuando aceptamos las cosas como son, dejamos que nuestra naturaleza se una al flujo vital universal del que forma parte y, mágicamente, las cosas se encaminan, se solucionan los problemas que parecían insolubles.

Cada situación que nos toca vivir se nos presenta porque, de alguna manera, la hemos convocado para extraer de ella una enseñanza.

Solo mediante la aceptación incondicional de lo que nos sucede, sobre todo cuando no nos gusta, podemos iniciar el proceso de crecimiento espiritual que nos va a permitir entender que todo lo que sucede, lo bueno y lo malo, lo lindo y lo feo, son solo caras de una misma moneda. Que todo eso es una unidad y no puede ser de otra manera, que una cara necesita a la otra para poder revelarnos el mundo y para poder vivir la experiencia, que, de otra manera, sería invisible.

Wabi sabi

Encontrar la belleza en la simplicidad, la paz en lo imperfecto, lo impermanente y lo incompleto: estas palabras te inspirarán a bajar el ri...