domingo, 13 de marzo de 2011

Silencioso Tao




"Los cristianos se ven obligados a convencer a los paganos y a los ateos, con el fin de salvar sus almas, de que Dios existe. Los ateos se ven obligados a convencer a los cristianos de que la creencia en Dios es una superstición primitiva e infantil, que hace un gran daño al verdadero progreso social. Y, a causa de ello, pelean sin cesar los unos con los otros.
Mientras tanto, el Sabio taoísta se sienta tranquilamente junto a un río, tal vez con un libro de poemas, un vaso de vino y algunos artilugios para pintar, disfrutando del Tao a su gusto, sin tan siquiera preocuparse de si éste existe. El Sabio no necesita afirmar al Tao; ¡Está demasiado ocupado disfrutando de él!"

Raymond Smullyan


Notas para vivir radicalmente

Hazte amiga del caos. Mantén la mente tranquila. Deja que las cosas se muevan. Perdona la fragilidad humana. Apuesta por las segundas oportu...