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viernes, 14 de diciembre de 2018

El Otro...




El otro que lleva mi nombre
ha comenzado a desconocerme.
Se despierta donde yo me duermo,
me duplica la persuasión de estar ausente,
ocupa mi lugar como si el otro fuera yo,
me copia en las vidrieras que no amo,
me agudiza las cuencas desistidas,
descoloca los signos que nos unen
y visita sin mí las otras versiones de la noche.

Imitando su ejemplo,
ahora empiezo yo a desconocerme.
Tal vez no exista otra manera
de comenzar a conocernos.

Roberto Juarroz



sábado, 12 de mayo de 2018

No hay regreso




No hay regreso.
Pero existen algunos movimientos
que se parecen al regreso
como el relámpago a la luz.

Es como si fueran
formas físicas del recuerdo,
un rostro que vuelve a formarse entre las manos,
un paisaje hundido que se reinstala en la retina,
tratar de medir de nuevo la distancia que nos separa de la tierra,
volver a comprobar que los pájaros nos siguen vigilando.

No hay regreso.
Sin embargo,
todo es una invertida expectativa
que crece hacia atrás.

Roberto Juarroz - Séptima Poesía vertical número 94


sábado, 19 de marzo de 2016

Hemos amado juntos tantas cosas




Hemos amado juntos tantas cosas
que es difícil amarlas separados.
Parece que se hubieran alejado de pronto
o que el amor fuera una hormiga
escalando los declives del cielo.

Hemos vivido juntos tanto abismo
que sin ti todo parece superficie,
órbita de simulacros que resbalan,
tensión sin extensiones,
vigilancia de cuerpos sin presencia.

Hemos andado tanto sin movernos
que los viajes ahora se descuelgan
como abrigos inútiles.
Movimiento y quietud se han desunido
como grados de dos temperaturas.

Hemos perdido juntos tanta nada
que el hábito persiste y se da vuelta
y ahora todo es ganancia de la nada.
El tiempo se convierte en antitiempo
porque ya no lo piensas.

Hemos callado y hablado tanto juntos
que hasta callar y hablar son dos traiciones,
dos sustancias sin justificación,
dos substitutos.

Lo hemos buscado todo,
lo hemos hallado todo,
lo hemos dejado todo.

Únicamente no nos dieron tiempo
para encontrar el ojo de tu muerte,
aunque fuera también para dejarlo.

(a Antonio Porchia)



Roberto Juarroz


martes, 16 de junio de 2015

Poesía Vertical IX




Celebrar lo que no existe. 
¿Hay otro camino para celebrar lo que existe? 
Celebrar lo imposible. 
¿Hay otro modo de celebrar lo posible? 
Celebrar el silencio. 
¿Hay otra manera de celebrar la palabra? 
Celebrar la soledad. 
¿Hay otra vía para celebrar el amor? 
Celebrar el revés. 
¿Hay otra forma de celebrar el derecho? 
Celebrar lo que muere. 
¿Hay otra senda para celebrar lo que vive? 
El poema es siempre celebración 
porque es siempre el extremo 
de la intensidad de un pedazo del mundo, 
su espalda de fervor restituido, 
su puño de desenvarado entusiasmo, 
su más justa pronunciación, la más firme, 
como si estuviera floreciendo la voz. 
El poema es siempre celebración, 
aunque en sus bordes se refleje el infierno, 
aunque el tiempo se crispe como un órgano herido, 
aunque el funambulesco histrión que empuja las palabras 
desbande sus volteretas y sus guiños. 
Nada puede ocultar a lo infinito. 
Su gesto es más amplio que la historia, 
su paso es más largo que la vida.

Roberto Juarroz


sábado, 30 de mayo de 2015

Ausencia




El centro no es un punto.
Si lo fuera, resultaría fácil acertarlo.
No es ni siquiera la reducción de un punto a su infinito.

El centro es una ausencia,
de punto, de infinito y aun de ausencia
y sólo se acierta con ausencia.

Mírame después que te hayas ido,
aunque yo esté recién cuando me vaya.
Ahora el centro me ha enseñado a no estar,
pero más tarde el centro estará aquí.

Roberto Juarroz - Poesía Vertical II, 16


El mismo viento




Una hoja en el árbol.
Otra hoja en el pensamiento.
Las dos hojas
penden de diferentes ramas,
pero el mismo viento del otoño
las hará caer a las dos.

Roberto Juarroz. Undécima Poesía Vertical / IV-33


Círculos concéntricos




No hay victorias ni derrotas.
Hay un error en el fondo 
y otro error en la superficie.
Entre ambos errores
una ambigua tristeza
raspa la corteza de un árbol imposible.
No hay quién pueda triunfar 
ni sobre qué triunfar.
Sólo hay círculos concéntricos 
alrededor de unas ausencias.

Roberto Juarroz. Undécima Poesía Vertical / IV-32


domingo, 21 de septiembre de 2014

Hay que caer...




Hay que caer y no se puede elegir dónde.
Pero hay cierta forma del viento en los cabellos,
cierta pausa del golpe,
cierta esquina del brazo
que podemos torcer mientras caemos.
Es tan sólo el extremo de un signo,
la punta sin pensar de un pensamiento.
Pero basta para evitar el fondo avaro de unas manos
y la miseria azul de un Dios desierto.
Se trata de doblar algo más que una coma
en un texto que no podemos corregir.

Roberto Juarroz


sábado, 30 de agosto de 2014

Silencio




Existe un alfabeto del silencio,
pero no nos han enseñado a deletrearlo.
Sin embargo, la lectura del silencio es la única durable,
tal vez más que el lector.

Roberto Juarroz


Séptima Poesía Vertical - 42




El hombre es siempre
el constructor de una cárcel.
Y no se conoce a un hombre
hasta saber qué cárcel ha construido.

Algunas veces parece sólo la propia,
pero siempre es también la de otros.
Y no le basta con construir la prisión:
aporta también el carcelero.

Lo único que el hombre no pone
es el material para hacer la prisión,
porque sobra en todas partes.

Pero hay otra cosa
que no sabemos quién la pone:
el combustible para el incendio.

Porque si todo hombre es la historia de sus cárceles,
la lamentable historia de un ex presidiario
que vuelve a su prisión
o inaugura otra,
a veces es también la historia de quemarse
al incendiar la mayor de sus prisiones.
O ni siquiera la mayor:
la que estaba en el límite.

Roberto Juarroz


Desbautizar el mundo




Desbautizar el mundo,
sacrificar el nombre de las cosas
para ganar su presencia.

El mundo es un llamado desnudo,
una voz y no un nombre,
una voz con su propio eco a cuestas.

Y la palabra del hombre es una parte de esa voz,
no una señal con el dedo,
ni un rótulo de archivo,
ni un perfil de diccionario,
ni una cédula de identidad sonora,
ni un banderín indicativo
de la topografía del abismo.

El oficio de la palabra,
más allá de la pequeña miseria
y la pequeña ternura de designar esto o aquello,
es un acto de amor: crear presencia.

El oficio de la palabra
es la posibilidad de que el mundo diga al mundo,
la posibilidad de que el mundo diga al hombre.

        La palabra: ese cuerpo hacia todo.
        La palabra: esos ojos abiertos.

Roberto Juarroz



jueves, 28 de agosto de 2014

Una Pérdida




El amor nunca se consuma. Antes de su supuesta consumación, porque falta algo. Después, porque sobra algo y sobrar es otra manera de faltar. Y el instante de su aparente consumación no es más que un vértigo que huye, un relámpago fantasmal que superpone aproximación y alejamiento, lo lleno y lo vacío. Un punto que se borra en el momento mismo de colocarlo. Sólo queda el recuerdo de una posibilidad que pareció realizable. En consecuencia, llamamos consumación a una pérdida. Tal vez una pérdida necesaria. O quizá no.

Roberto Juarroz


Definiciones



"No hay definiciones. Toda definición es una abstracción, un conato de soberbia, un atentado contra la realidad. Toda definición es un agrupamiento parcial de atributos, ni siquiera una selección rigurosa, porque para que fuera esa selección sería preciso haber conocido antes todo los aspectos de lo definido, lo cual es imposible. Algo análogo ocurre con todo conocimiento. Sólo van más lejos la meditación, la contemplación y la creación. Ante ellas, todo análisis es miope."

Roberto Juarroz




Escribir con las manos vacías




"Nadie posee nada. Para poseer algo es preciso desnudarlo, apoderarse de su centro y tener un espacio donde protegerlo. Nadie puede, para poseer una rosa, desvestirla de sus pétalos y retener su fragancia. Las manos del hombre son siempre manos vacías. Tal vez nuestro ejercicio fundamental consista en aprender a amar y escribir con las manos vacías."


Roberto Juarroz


Eternidad sin consuelo




"Entre quien da y quien recibe, entre quien habla y quien escucha, hay una eternidad sin consuelo. El poeta lo sabe."

Roberto Juarroz


lunes, 7 de julio de 2014

Pienso que en este momento




Pienso que en este momento
tal vez nadie en el universo piensa en mí,
que sólo yo me pienso,
y si ahora muriese,
nadie, ni yo, me pensaría.
Y aquí empieza el abismo,
como cuando me duermo.
Soy mi propio sostén y me lo quito.
Contribuyo a tapizar de ausencia todo.
Tal vez sea por esto
que pensar en un hombre
se parece a salvarlo.

Roberto Juarroz

Que lindo esto! Dónde estaba este tipo diciendo mis cosas? Cómo las sabe?
Pienso que no solo en este momento nadie piensa en mí... nunca nadie piensa en mí. Pero que se entienda, no es un lamento barato, ni una puesta en escena para conseguir algún afecto barato, no, es que nadie piensa en ese "mi" que soy yo cuando me pienso.


Una red de mirada




Una red de mirada
mantiene unido al mundo
no lo deja caerse.
Y aunque yo no sepa qué pasa con los ciegos,
mis ojos van a apoyarse en una espalda
que puede ser de dios.
Sin embargo,
ellos buscan otra red, otro hilo,
que anda cerrando ojos con un traje prestado
y descuelga una lluvia ya sin suelo ni cielo.
Mis ojos buscan eso
que nos hace sacarnos los zapatos
para ver si hay algo más sosteniéndonos debajo
o inventar un pájaro
para averiguar si existe el aire
o crear un mundo
para saber si hay dios
o ponernos el sombrero
para comprobar que existimos.

Roberto Juarroz



Octava poesía vertical




Debemos conseguir que el texto que leemos
nos lea.
Debemos conseguir que la música que escuchamos
nos oiga.
Debemos conseguir que aquello que amamos
parezca por lo menos amarnos.
Es preciso demoler la ilusión
de una realidad con un solo sentido.
Es necesario por ahora
que cada cosa tenga por lo menos dos,
aunque en el fondo sepamos
que si algo no tiene todos los sentidos
no tiene ninguno.
Debemos conseguir que la rosa
que acabamos de crear al mirarla
nos cree a su vez.
Y lograr que luego
engendre de nuevo al infinito.

Roberto Juarroz



Debemos conseguir que la rosa
que acabamos de crear al mirarla
nos cree a su vez.

Me gusta esto... otra vez los espejos. Otra vez, de alguna manera, el "domesticar". Otra vez intentar luchar contra esos puentes que se construyen desde un solo lado y, por consiguiente, no te llevan a ningún lado. Otra vez el Teatro Mágico porque, ya se sabe, no existe ese otro lado, no en esa forma que la vemos, es solo un espejismo, una construcción... un invento. Cuando todo falle, volver a tu planeta es la única salida...


El Maestro y el Pájaro

  El maestro y el pájaro Un sabio maestro quería evaluar la madurez y comprensión de sus tres alumnos más dedicados.  Un día, los llamó, le ...