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domingo, 29 de enero de 2017

Afinidad




No en cómo un alma se acerca a otra, sino en cómo se aleja de ella, reconozco yo su afinidad y homogeneidad con la otra.

F. Nietzsche - Humano, demasiado humano. Un libro para espíritus libres.


martes, 31 de mayo de 2016

Edipo




Soliloquios del último filósofo
Un fragmento de la historia de la posteridad.

Me llamo a mí mismo el último filósofo, pues yo soy el último hombre. Nadie habla conmigo salvo yo mismo, y mi voz llega a mí como la de un moribundo. Contigo, voz amada, contigo, el último hálito de toda felicidad humana, déjame que me quede tan sólo una hora, a través de ti engaño mi soledad y me miento al adentrarme en la pluralidad y en el amor, pues mi corazón se resiste a creer que el amor haya muerto, no soporta el horror de la más solitaria soledad, como si yo fuese dos.
¿Te oigo todavía, voz mía? ¿Susurras mientras maldices? ¡Y tu maldición tendría que hacer pedazos las vísceras de este mundo! Pero él vive todavía y me contempla templa todavía más brillante y más frío, con sus despiadadas estrellas; vivo tan sordo y ciego como siempre y uno muere sólo: - el hombre. - ¡Y sí! ¡Yo te oigo todavía, amada voz! En este universo muere todavía uno fuera de mí, el último hombre: el último suspiro, tu suspiro muere conmigo, el prolongado ¡ay¡ ¡ay! suspirado por mí, el último de los hombres infelices, Edipo.


F. Nietzsche - Fragmentos póstumos. Volumen I. Editorial Tecnos. Página 373


domingo, 27 de diciembre de 2015

¿Qué es querer?




Nos reímos de quien sale a la puerta de su casa en el momento en que asoma el sol por el horizonte, y dice: «Quiero que salga el sol»; y del que, al no poder parar una rueda, exclama: «Quiero que ruede»; y del que es derribado en un combate y dice: «Estoy en el suelo porque quiero». Pero —bromas aparte— ¿hacemos algo distinto de lo que hacen estos hombres cuando empleamos la palabra «quiero».?

Friedrich Nietzsche - Aurora, Libro Segundo, aforismo 124


¿Qué es el prójimo?




¿Cuáles son los límites de nuestro prójimo, esto es, aquello en virtud de lo cual nos deja, por así decirlo, su huella? Todo lo que entendemos del prójimo son los cambios que, en virtud suya, se operan en nuestra persona; lo que sabemos de él es como un molde vacío. Le atribuimos los sentimientos que sus actos provocan en nosotros y le conferimos así el reflejo de una realidad falsa. Lo concebimos de acuerdo con el conocimiento que tenemos de nosotros mismos, haciendo de él un satélite de nuestro propio sistema, y cuando se ilumina o cuando se oscurece para nosotros, somos nosotros la causa última de ello, aunque supongamos todo lo contrario. ¡En qué mundo de fantasmas vivimos!: un mundo invertido y vacío, al que, sin embargo, vemos, como en un sueño, del derecho y lleno.

Friedrich Nietzsche - Aurora, Libro Segundo, aforismo 118


viernes, 24 de julio de 2015

Precaución de los espíritus libres




Las personas de mentalidad liberal, que únicamente vivan para el conocimiento [...] buscan sumergirse con toda la fuerza acumulada, y por así decir, con los pulmones llenos de aire, en el elemento del conocimiento. Pueden así tener la esperanza de bucear hondo y ver también el fondo bien. El también conoce los días laborables de falta de libertad, de dependencia, de servidumbre. Pero de vez en cuando debe llegar un domingo de libertad, de lo contrario no aguantará la vida. Probablemente su amor a los hombres será precavido y un tanto de corto aliento, pues sólo se compromete con el mundo de las inclinaciones y de la ceguera en la medida en que es necesario al fin del conocimiento. Debe confiar en que el genio de la justicia diga algo en favor de su discípulo y protegido si voces acusadoras le tildan de pobre en amor. Hay en su modo de vivir y de pensar un heroísmo refinado que desdeña ofrecerse, como hace su hermano más grosero, a la veneración de la gran masa, y que suele atravesar y salir del mundo silenciosamente. Cualesquiera laberintos recorra, sean cuales sean las rocas entre las que su torrente tenga por momentos que abrirse paso tortuosamente, cuando llega a la luz avanza luminoso, ligero y casi sin ruido, y deja que los rayos solares se filtren hasta su fondo.

F. Nietzsche


sábado, 6 de junio de 2015

Búsqueda inútil




1 (156)

El que tiene los mayores regalos para dar busca a aquellos que sepan recibirlos 
-¿busca quizá inútilmente? ¿Termina por tirar su regalo? Algo así forma parte de la historia y la desesperación ocultas de las almas más ricas: es quizá la más incomprensible y la más triste de todas las desgracias que hay sobre la tierra.

Friedrich Nietzsche - Fragmentos póstumos


martes, 31 de marzo de 2015

Dejar el refugio




"...si, como pretende, quiere dejar a un lado las creencias y abraza el ateísmo, entonces no puede, al mismo tiempo, anhelar los consuelos del creyente. Si mata a Dios, también debe dejar el refugio del templo."

Friedrich Nietzsche

jueves, 20 de noviembre de 2014

La menor cantidad de "Estado" posible




Todo el conjunto de condiciones políticas y sociales no valen lo suficiente para que las inteligencias más capacitadas se vean obligadas y tengan la necesidad de ocuparse de ellas. Semejante despilfarro de inteligencia es mucho más grave que un estado de miseria. La política es el campo de acción de cerebros mediocres, y este campo no debería estar abierto a los espíritus más elevados, aunque la máquina se haga pedazos. Pero, tal como están hoy las cosas, cuando todos no sólo se creen con derecho a estar informados diariamente de los asuntos políticos, sino que quieren intervenir activamente en ellos y abandonan por esto su trabajo, la locura no puede ser mayor ni más ridícula. A este precio, pagamos muy cara la seguridad pública; y lo más absurdo es que, por este medio, se consigue precisamente lo contrario, como lo está demostrando nuestro excelente siglo, de una forma desconocida hasta ahora. Proteger a la sociedad contra los ladrones e incendiarios, hacerla lo más cómoda posible para toda clase de comercio y de relaciones, y convertir al Estado en la Providencia (en el bueno o en el mal sentido), son fines inferiores, secundarios y en absoluto indispensables, a cuyo servicios no deberían estar los fines e instrumentos más elevados de que se dispongan, los cuales habrán de reservarse para los fines superiores y más extraordinarios. Aunque nuestra época habla mucho de economía, es bastante pródiga. Despilfarra lo más preciado: la inteligencia.

Friedrich Nietzsche - Aurora

jueves, 30 de octubre de 2014

Una cama dura




Una vez, cerca del lago de Orta -el tono de Nietzsche se volvió más dulce aún,como si con ello quisiera impedir que sus palabras pisotearan sus delicados pensamientos-, ella y yo subimos hasta la cima del monte Sacro para observar una dorada puesta de sol. Pasaron dos nubes luminosas, del color del coral, que parecían dos rostros fundiéndose en uno. Nos tocamos con dulzura. Nos besamos. Compartimos un momento sagrado, el único momento sagrado que he conocido.
-¿Volvieron a hablar de ese momento?
-¡Ella sabía que había existido ese momento!...
-Pero -insistió Breuer- ¿Habló ella alguna vez de Orta? ¿Para ella también fue un momento sagrado?
-¡Sabía lo que era Orta!
-Convencida de que yo tenía que saberlo todo sobre la relación que había mantenido con usted, Lou Salomé se esforzó por describirme cada uno de sus encuentros con todo lujo de detalles. No omitió nada, según dijo. Se explayó hablando de Lucerna, de Leipzig, de Roma, de Tautenberg. Ahora bien, Orta, ¡se lo juro!, solo lo mencionó de paso. No le causó ninguna impresión especial. Es más, Friedrich: intentó recordar si alguna vez lo había besado, pero me dijo que no recordaba haberlo hecho. -Nietzsche guardó silencio. Se le llenaron los ojos de lágrimas. Tenía la cabeza gacha. Breuer sabía que se comportaba con crueldad. Pero también sabía que no serlo ahora habría significado ser más cruel todavía. Aquella era una oportunidad única y no se repetiría.
-Perdone la dureza de mis palabras, Friedrich, pero estoy siguiendo el consejo de un gran maestro que me dijo: "Ofrezca al amigo que sufre un lugar de descanso, pero que sea una cama dura o un catre de campaña".
-Ha entendido bien a su maestro- replicó Nietzsche-.Y la cama es dura. Permítame decirle hasta qué punto lo es. No se si podré hacerle comprender lo mucho que he perdido... Cuando yo destierre a Lou Salomé de mi mente (y me doy cuenta de que eso es lo que me está ocurriendo ahora), ¿sabe qué me quedará?...

El día que Nietzsche lloró


Vivir como el águila




...para poder tener una relación con otra persona, uno debe tener una relación consigo mismo. Si no somos capaces de abrazar nuestra propia soledad, utilizaremos al otro como escudo contra nuestra soledad. Sólo cuando es posible vivir como el águila, sin público, se puede amar a otra persona; solo entonces puede importarle a uno que la otra persona crezca. Por consiguiente, si uno no puede renunciar a un matrimonio, ese matrimonio está perdido.

Friedrich Nietzsche al doctor Breuer, en El día que Nietzsche lloró


miércoles, 29 de octubre de 2014

Significado




Tenemos que buscar el significado. El síntoma no es más que un mensajero que trae la noticia de que el Angst está entrando en erupción en su reino más profundo. Las preocupaciones fundamentales, referidas a la finitud, la muerte de Dios, la soledad, la finalidad, la libertad..., las preocupaciones fundamentales que hemos tenido bajo llave durante toda la vida, ahora rompen sus cadenas y golpean las puertas y ventanas de la mente. Claman por ser oídas. Y no solo oídas, sino vividas.

Notas de Friedrich Nietzsche sobre el doctor Breuer - El día que Nietsche lloró


martes, 28 de octubre de 2014

No sentir ya el peso de nuevas cadenas




Mientras no nos sentimos dependientes de alguna cosa nos tenemos por independientes; conclusión errónea que demuestra cuál es el orgullo y la sed de dominación del hombre. De este modo admite que en todas circunstancias debe notar y reconocer la independencia, desde el momento que sufre a consecuencia de la idea preconcebida de que ordinariamente vive en la independencia y que si llega a perderla sentirá enseguida un contraste de impresión. Pero ¿y si fuese lo contrario lo verdadero, si resultase que hubiese vivido siempre en una múltiple dependencia y que se considerase libre en lo que, por la costumbre, ya no siente el peso de las cadenas? Solo las cadenas nuevas le hacen sufrir aún. "Libre arbitrio" no quiere decir propiamente otra cosa que el hecho de no sentir ya elpeso de nuevas cadenas.

Friedrich Nietzsche - El viajero y su sombra.


Medida del valor de la verdad




"La fatiga que se siente trepando por las montañas no nos da la medida de su altura.Y ¿sucederá de otro modo con la ciencia como pretenden los que quieren pasar por iniciados? El trabajo que cuesta una verdad, ¿decidirá justamente del valor de ella? Esta moral absurda parte de la idea de que las "verdades" propiamente no son nada, y sí solo aparatos gimnásticos en los que deberíamos bravamente ejercitarnos hasta fatigarnos: moral para atletas del espíritu."

Friedrich Nietzsche - El viajero y su sombra


jueves, 23 de octubre de 2014

Verdad




-¡Lo sagrado no es la verdad, sino la búsqueda que cada cual hace de su propia verdad! Hay quien asegura que mi obra filosófica está construida sobre arena: mis opiniones cambian sin cesar. Pero una de mis frases de granito dice: "Llega a ser quien eres". ¿Y cómo puede nadie descubrir quién y qué es sin la verdad?

Friedrich Nietzsche a Josef Breuer, en El día que Nietzsche lloró


Yo




Mi enfermedad pertenece al dominio del cuerpo, pero no soy yo. Yo soy mi enfermedad y mi cuerpo, pero ellos no son yo.

Friedrich Nietzsche al doctor Josef Breuer, en El día que Nietzsche lloró.


miércoles, 22 de octubre de 2014

Obra de...




Este libro es obra de un hombre subterráneo, de un hombre que taladra, que socava y que roe. Quien tenga los ojos acostumbrados a estas actividades subterráneas podrá ver con qué delicada inflexibilidad va avanzando lentamente el autor, sin que parezca afectarle el inconveniente que supone estar largo tiempo privado de aire y de luz. Hasta se podría pensar que le satisface este oscuro trabajo suyo. Cualquiera diría que le guía una determinada fe, que un cierto consuelo le compensa de su dura labor. Pero ¿no será que quiere rodearse de una densa oscuridad que sea suya y nada más que suya, que trata de adueñarse de cosas incomprensibles, ocultas y enigmáticas, con la conciencia de que de ello surgirá su mañana, su propia redención, su propia aurora?
Por supuesto que volverá a la superficie; no le preguntéis qué es lo que busca allá abajo; él mismo os lo dirá cuando vuelva a ser hombre ese Trofonio, ese sujeto de aspecto subterráneo. Y es que quienes, como él, han vivido a solas mucho tiempo llevando una existencia de topo, no pueden permanecer en silencio.

Friedrich Nietzsche - Aurora


Auroras




...Yo también tengo auroras a mi alrededor y no pintadas. Hay algo que ya no creía posible: encontrar una amiga para mi felicidad y sufrimiento máximos. Pero ahora me parece posible: una perspectiva dorada en el horizonte de toda mi vida futura. Me emociono solo de pensar en el alma osada y plena de mi querida Lou.

F.N.

Carta de Friedrich Nietzsche a Lou Salomé. Extraída de un libro que acabo de comprarme y creo que voy a disfrutar...


Arder en tu propio fuego




Hay quienes no pueden aflojar sus
propias cadenas y sin embargo pueden
liberar a sus amigos.

Debes estar preparado para arder en tu
propio fuego: ¿cómo podrías renacer sin
haberte convertido en cenizas?

Friedrich Nietzsche - Así habló Zaratustra




domingo, 14 de septiembre de 2014

Profundidad




"Todos los pozos profundos viven con lentitud sus experiencias: tienen que esperar largo tiempo hasta saber qué fue lo que cayó en su profundidad."

Friedrich Nietzsche

Extraído de 365 Tao - Edición de Francis Amalfi

sábado, 13 de septiembre de 2014

Exigir lo imposible




Los que más han amado al hombre le han hecho siempre el máximo daño. Han exigido de él lo imposible, como todos los amantes. 

Friedrich Nietzsche


Wabi sabi

Encontrar la belleza en la simplicidad, la paz en lo imperfecto, lo impermanente y lo incompleto: estas palabras te inspirarán a bajar el ri...