viernes, 1 de mayo de 2020

Retiro




"Ninguna acción debe emprenderse al azar ni de modo divergente a la norma consagrada por el arte. Se buscan retiros en el campo, en la costa y en el monte. Tú también sueles anhelar tales retiros. Pero todo eso es de lo más vulgar, porque puedes, en el momento que te apetezca, retirarte en ti mismo. En ninguna parte un hombre se retira con mayor tranquilidad y más calma que en su propia alma; sobre todo aquel que posee en su interior tales bienes, que si se inclina hacia ellos, de inmediato consigue una tranquilidad total. Y denomino tranquilidad única y exclusivamente al buen orden. Concédete, pues, sin pausa, este retiro y recupérate. Sean breves y elementales los principios que, tan pronto los hayas localizado, te bastarán para recluirte en toda tu alma y para enviarte de nuevo, sin enojo, a aquellas cosas de la vida ante las que te retiras. Porque, ¿contra quién te enojas?"

Marco Aurelio, Emperador Romano


jueves, 23 de abril de 2020

La Revelación de Poe




"El universo es un ser vivo y tú estás dentro de él. Ahora, imagina todas las células de tu cuerpo: están en una situación similar a la tuya respecto del Universo. No tienen ni idea de lo que está pasando. No saben qué es un cuerpo humano, ni mucho menos que hay millones de seres allá afuera, en un mundo desconocido, aún mayor."

Rhodes, Steve. El Código de Dios: ¡Somos robots! (Spanish Edition) (p. 9). RME Publishing. Edición de Kindle. 


Edgar Allan Poe, en su pequeño libro Eureka, sostenía que el origen del universo había sido la unidad, y que el fin último de todo esto, es volver a ella.
Cito a Poe y a su pequeño libro, en lugar de citar a cualquier físico más laureado, por la belleza de su revelación, por la belleza de su obra, y porque sus verdades no tienen, como ninguna verdad que se precie de tal, argumento científico alguno.
Pienso en Poe y su "revelación", porque me fue dado experimentar esto que describe Poe de una manera cabal. Mi vida ha sido, y es, una pequeña muestra de ese camino. He podido leer, más precisamente sentir, esas tensiones que me llevan a esta situación, a aquella persona, en definitiva, que me llevan a la unidad con aquello que alguna vez fue uno conmigo. 
Como contrapartida, también he podido sentir con claridad lo que me separa de aquello que, a pesar de ser mi punto de partida consciente, no forman parte de aquella unidad a la que tiendo.
Qué fuerzas tan poderosas nos unen, a través del tiempo y la distancia? Que extraño magnetismo nos hace tender a esa unidad primigenia? No puedo saberlo. No nos fue dado ese conocimiento, ni la posibilidad de lograrlo, creo entender. Pero cuando te sueño, cada noche, siento esas fuerzas operar con todo su poder. La felicidad que me provoca, ese sentimiento indescriptible, es la prueba concluyente de su poder invisible. Si, Poe estaba en lo cierto.



jueves, 13 de febrero de 2020

Seguir Jugando




En un momento de su carrera James M. Barrie (autor de "Peter Pan") escribió una biografía de su madre que tituló “Margaret Ogilvy”. Este libro contiene la frase reveladora de toda su literatura. Dice así:

“…el horror de mi infancia fue que yo sabía que se acercaba el tiempo en que debería renunciar a mis juegos, y eso me parecía intolerable. Resolví seguir jugando en secreto…”

Hace algunos años, alguien con el propósito de insultarme me dijo que yo parecía Peter Pan. Y entonces garabateé esto en algunos papeles que hoy he encontrado:
El mundo que hoy nos toca vivir nos tienta con el progreso personal, con el ingreso a los circuitos de consumo y con la plena posesión de los derechos de la adultez. Por cierto se fomenta la admiración por la precocidad. Nos encanta que los niños vivan situaciones adultas. Ahora bien, ¿qué es una situación adulta? Según parece, tener deseos sexuales y ansias de posesión. O quizás adquirir cierto aplomo mundano que permite usar palabras tales como: “igualmente”, “saludos por su casa” o “muy amable de su parte”.
Bueno, a todo esto contesto que para ser un imbécil no hay apuro. La precocidad de un niño pianista es admirable. La precocidad de un miserable que aprendió demasiado pronto los riesgos de prestar libros es basura.
Como quiera que sea, el mundo exige abandonar los juegos y “progresar”. Y los que se quedan jugando reciben desprecio y burla.
Por eso hay quienes como Sir James Barrie, el autor de Peter Pan, que han resuelto seguir jugando en secreto.
Hay personas que, sin que nadie lo sepa, recorren las calles y juegan. No pisan las baldosas azules para no matar ángeles, y sí las rojas para matar demonios o juegan a que morirán si se cruzan con una rubia en la siguiente cuadra o gritan en los zaguanes, o pisan las hojas secas para deleitarse con el crujido.
Pero no nos engañemos, estamos hablando de otra cosa, no de mera afición lúdica. Se trata de seguir en secreto profesando una moral heroica. De seguir creyendo. De creer, no con la estupidez de los mamertos, sino con la locura de los que jamás podrán aprender a acomodarse en un universo burgués de mezquindad, de seguros contra robos y de electrodomésticos como parámetros de dicha.
James Barrie no quería crecer. Peter Pan no quería crecer. No quería crecer en el peor de los sentidos. No quería esa mediocre resignación que algunos llaman “madurez”.
Nosotros en este programa hemos resuelto seguir jugando en secreto. Jugamos a que un buen verso salva una vida. Jugamos a que el amor es más importante que la prosperidad. Jugamos a pensar, a enloquecernos con un acorde. Jugamos a creer que lo mejor de la vida todavía no sucedió.
Claro que allí están las personas razonables que nos desprecian y nos dicen Peter Pan. Y se ríen de nuestros juegos y de nuestros sueños.
Para ellos es todo el mundo. El mundo de los adultos y de los burgueses. El mundo de la televisión. El mundo de los concursos o el del rating tampoco es el mundo de los juegos. Porque los juegos, el sueño secreto de la juventud, es cosa de gente seria.

Un texto de Alejandro Dolina


jueves, 9 de enero de 2020

Otra Vuelta al Sol




Una vuelta más al sol... me gustó eso. No me había dado cuenta. Nunca me doy cuenta de las cosas, hasta que me explotan. "Estás muy distraído", me dicen, "no le das bola a nada a tu alrededor". Mis hijos se ríen de ese estado de ensimismamiento en el que vivo. Otros, como mi madre, se enojan, mucho, siempre se enojó. Algunos creen que es una pose o una manera más "cómoda" de vivir, sin comprometerse. Pero se equivocan, estoy plenamente comprometido, no saben cuánto. Solo hay compromiso, pero con mi vida, con el vacío tras las máscaras. No hago otra cosa.
En fin, una vuelta más. Hasta acá han sido plenas, no cambiaría nada, solo agradezco lo que me ha tocado, porque creo que he tenido suerte, mucha suerte, justamente por andar siempre distraído. Un amigo me dijo alguna vez que yo tenía la suerte de los improvisados... nunca me dieron una definición más certera.


domingo, 22 de diciembre de 2019

Olvida la escalera




Una mujer le dijo al Roshi que le resultaba difícil combinar la práctica del zen con las exigencias de ser un ama de casa. "Siento como si estuviera tratando de subir una escalera, pero por cada escalón que subo, caigo dos escalones abajo".
"Olvida la escalera", le dijo Suzuki. "En el zen, todo está aquí en el suelo".


Momentos con Shunryu Suzuky, compilado por David Chadwick


viernes, 20 de diciembre de 2019

Dragón




Después de pasar dos años muy complicados, lentamente comenzarán a levantar vuelo, sacar las escamas del fango al que los llevó el año del chancho, inspirar y exhalar un nuevo aire que será prana para su nueva etapa, ciclo; saldrá del letargo a despabilarse y encenderse, y logrará recuperar su voltaje y dominio del cielo.
Su aliada, socia y cómplice, la rata, lo invitará a protagonizar un tiempo de grandes hazañas, de eros, de suerte en lo que emprenda, de nuevos amigos, amores que sacudirán con un fuerte viento sur los pliegues de sus alas y las teñirán con purpurina. La sensación de rejuvenecimiento será desde el ADN hasta el look; y aceptará el ciclo que tendrá gérmenes de nuevas semillas, fertilidad, prosperidad, ideas originales e innovadoras.
Tendrá FENG SHUI a favor en lo que inicie, el vacío con el que convivió irá lentamente llenándose de "lo esencial".
Recuperará el humor, a veces ácido, negro, pero necesario en tiempos de incertidumbre y cambios en los hábitos y costumbres del zoo.
El I Ching le es propicio: el hexagrama 46 habla de una subida, ascenso con esfuerzo, día a día, poniendo a favor lo que ha sembrado, soñado, trabajado en soledad y en comunidad.
El dragón tuvo duelos, separaciones, estepas siberianas de soledad en las que se escondió, se refugió para que no lo vieran; su ego se disolvió en la nieve, en las tórridas siestas del Valle de la Luna; en los peñascos del estrecho de Gibraltar, en las cuevas de Altamira, en los cenotes mayas.
Desapareció... aunque marcará tarjeta.
Por eso, su auto disciplina, temporada en el monasterio, Tíbet, lo esculpió para dejar en orden el tiempo caótico y recomenzar, re formular su vida, reinventarse con la bendición de la Vía Láctea, los planetas, asteroides y las estrellas nova.
La rata lo invitará a viajar en business y tomar el Expreso de Oriente hasta Estambul, bailar con las odaliscas, comer manjares árabes y visitar lugares sagrados; compartir las ganancias de los negocios que florecerán en cada lugar del planeta, para nuevas inversiones que serán patrimonio familiar cuando decida aterrizar en el año del buey.
Su intuición sabrá moderar cada oportunidad, no sobrepasarse en exigencias que pueden ser un boomerang, y recuperar la modestia, que no es algo usual en este signo.
Estar en equilibrio, en el punto medio, observando como un dron lo que ocurre con sus hermanos, supervisando el cambio climático, a los refugiados que intentan emigrar de sus países por guerras, tiranías, hambruna, o porque quieren intentar una nueva vida en otro continente o nación.
Y a quien pueda rescatar en sus alas, lo llevará a nuevos y más confortables lugares para renacer.
El dragón estará altruista y solidario.
Se embarcará en nuevos horizontes y mantendrá una amorosa calma que será una bendición para quienes lo admiran y aman.


L.S.D.



Como estrellas

  "La mayoría de los seres humanos son como hojas que caen de los árboles: vuelan y revolotean por el aire, vacilan y por último se pre...